Hubo 6 fugas en la unidad 2 Anexo de Libertad

Cuatro de los fugados fueron recapturados, uno está prófugo y otro -líder de una banda narco y responsable de varios homicidios en el barrio 19 de Abril- está muerto.

En un informe de Santo y seña se presentaron varias presuntas irregularidades acerca de traslados a la Unidad 2 Anexo Libertad, chacra anexa al Penal de Libertad. Luego de esos traslados hubo seis fugas que no se comunicaron públicamente. Cuatro de los fugados fueron recapturados, uno está prófugo y otro -líder de una banda narco y responsable de varios homicidios en el barrio 19 de Abril- está muerto.

Emanuel Maximiliano Estévez Machado lideraba una de las bandas narco del barrio 19 de Abril. Entre su fuga y su muerte, en febrero a raíz de un disparo de un sicario, fue parte de varios homicidios, desalojos y amenazas. En uno de los ataques de los que formó parte fue herida de bala una niña de 12 años. Eso motivó la reunión entre Gustavo Leal, antecesor de González, y Erode Ruiz, exjefe de Policía de Montevideo. González se enteró de esta reunión y puso en conocimiento a Jorge Larrañaga, que resolvió respaldarlo y cesar a Ruiz.

P U B L I C I D A D

Para hacer un traslado en cárceles, el trámite debe pasar por la Junta de Traslados. Para poder estar en una cárcel de mínima seguridad, como son las chacras, se deben cumplir -por ley- determinadas condiciones: jurídicas (haber cumplido la mitad de la pena), técnicas (evaluación situacional de la persona) y operativas (riesgo de fuga, sanciones, conflictos, etcétera). Hasta el comienzo de esta gestión, las Juntas de Traslados dependían de la STN. Esto cambió y desde marzo depende del director del INR. La norma también establece la integración obligatoria de las juntas: debe estar la STN y la Subdirección Operativa Nacional.

La falta de evaluaciones y presuntas “irregularidades” en estos traslados determinaron la renuncia de Más. También el acoso que terminó denunciando en el programa. Señaló a dos jerarquías: Luis Mendoza, director del INR, y Santiago González, director de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, además de asesor penitenciario.

Según Más, se le coartaba la información. Atenta a los traslados a la Chacra de Libertad, “pidió las carpetas y fundamentos acerca de por qué habían elegido a esos presos”.

Según pudo constatar, “al menos diez presos no debían estar ahí por el riesgo de sus evaluaciones”. Seis se fugaron. También “se percató” de que había personas que “recién entraban”, y no cumplían con el requisito de la mitad de la pena cumplida. “Fuimos a ver las carpetas. 35 carpetas que determinaron elementos importantes donde había antecedentes de fuga, OASYS [estudio técnico que determina el riesgo de reincidencia] estaban vencidos, y muchos presentaban riesgo alto de fuga”, señaló Más.

P U B L I C I D A D

La SNT dijo que “cuando notó que no eran del perfil”, pidió “la información para ver las carpetas”, pero sólo pudo “verlas en el momento”, “porque no me dieron los datos de las personas fugadas”, explicó.

“Hacían reuniones y ella no participaba”, “le cerraban la puerta en la cara”, “la corrían”, son algunos de los testimonios que se plantearon en el programa. Según plantea, durante los meses en que estuvo “se realizaron traslados de personas privadas de libertad sin respetar evaluaciones”.

El planteo fue que “Santiago González baja línea al equipo de dirección”. “Precisan presos”, “Santiago González publicita esto en sus redes y para eso necesita gente”, expresaron. La Chacra del Penal de Libertad fue una de las apuestas de esta gestión. Allí se implementó un proyecto de plantación de papas que contó con varios apoyos. De hecho, la primera cosecha fue acompañada por una actividad pública de la que participó Lacalle Pou.

Según explicó Mendoza, de 2020 a 2021 hubo 45 fugas en el sistema penitenciario (una fuga cada ocho días). Seis de las 45 fugas se concentraron en la Chacra del Penal de Libertad (Unidad 2). 13% de las fugas fueron en este establecimiento penitenciario.

Hay 26 cárceles en Uruguay, 18 tienen chacras. Estos espacios son de “mínima seguridad”. Para elegir a quienes van allí se debe cumplir con la normativa vigente.

Acoso y maltrato

El informe acerca de las fugas derivó en una denuncia de acoso y violencia contra Más, exsubdirectora técnica nacional. Más relata que se sintió “ninguneada”, dijo que “no participaba” en estas juntas, en las que normativamente debía participar, y que “ni siquiera era llamada para opinar”. “Se le hizo un trabajo psicológico hasta que no aguantó más y decidió renunciar”, dicen los testimonios. “Tienen varias formas de hacerte lo que quieren. Amenazas y todo ese tipo de cosas”, explicaron. “Es más pesado que el ambiente de los que están encerrados”.

La renuncia al cargo como STN presentada por Más tiene fecha 14 de octubre de 2020 y está firmada por Luis Lacalle Pou, presidente de la República. Sin embargo, desde el Ministerio del Interior comunicaron que “fue cesada”.

En el programa también explicaron que consultaron a Larrañaga para “ponerlo al tanto de lo que estaban haciendo, porque querían tener la voz oficial” ante las situaciones de violencia que se plantearon. Larrañaga dijo: “por supuesto, que hable él [Mendoza], que diga lo que tenga que decir”. Además de Mendoza, fue entrevistado González.

Patricia Martín, periodista de Santo y seña, explicó que Más se excusó de participar. Pero, tras tomar conocimiento acerca del planteo de las autoridades en el programa, resolvió hablar. Explicaron que Jorge Larrañaga, ministro del Interior, les aclaró que “no renunció”, sino que “la cesaron”. Lo mismo afirmó González. Ante eso, ella expresó: “Si dijeron eso, quiero salir a dar mi versión”.

Más dijo varias veces que hubo “innumerables juntas” en las que “no participó nadie de la STN”, lo que viola la normativa. “Ingresaba al despacho cuando había juntas y me negaban, me decían que no era una junta”.

“No se me comunicaba para que yo no concurriera”, expresó. Y agregó que “tampoco le comunicaban reuniones con autoridades de la salud, de la educación y otras”. “Me decían que no tenía que participar y no me avisaban, o me mandaban a una cárcel y ellos estaban en otra”. “Cuando preguntaba, me decían que no era de la STN”, agregó.

Dijo que autoridades le “recriminaban que no participaba”. Señaló a Juan Miguel Petit, comisionado parlamentario penitenciario, al que identificó como su “contralor”. Expresó que se comunicaba para “decirle que no había participado”. Ella le explicaba que “no le comunicaban” acerca de esas reuniones.

Más dijo que recibía “destratos constantes” por parte de Mendoza. “Durante toda la gestión destratos, golpeteos en la mesa, me decía delante de otra mujer ‘que hable ella que es la inteligente’”.

Más dijo que “mucha gente fue testigo”. “Muchos me vieron salir llorando, vieron cómo me gritaba en público, fue un destrato constante y continuado. Siempre minimizó la violencia. Hablé a solas dos veces y le dije que no iba a permitir más que me gritara. Me pidió disculpas”.

Mendoza descartó estos dichos. “Trato a toda persona con el respeto que se merece, no tengo esa costumbre”. Explicó que “intercambiamos posiciones y no siempre uno tiene la misma idea que el otro”. Y agregó: “No sé quién manifiesta eso. A veces no estaba de acuerdo, pero nunca gritaba ni usaba esas expresiones, las desconozco”.

P U B L I C I D A D

También señaló maltrato y violencia de González. Habló de “maltrato”, “gritos”, “golpes en la mesa”. “En muchas oportunidades me hacían callar delante de otras personas. El maltrato, el no reconocimiento como autoridad fue durante todos los meses de gestión”, dijo Más.

González lo negó. Y dijo que “a veces una persona en un equipo no funciona”. Defendió a Mendoza: “Yo soy más malhablado que Mendoza. Cómo vamos a hablar de gritos en reuniones”.

Sobre González, Más dijo que “en muchas ocasiones no me saludaba, en otras sí, porque si no quedaba muy evidente”. Y comentó que en una reunión formal, mientras Mendoza la estaba presentando ante los participantes, “González se empezó a reír”. “Eso fue un momento espantoso. No me sentí valorada como profesional. No se me respetaba”. Más dice que se sintió “maltratada” y “menospreciada”.

Más señaló que esta violencia “no era sólo hacia mi persona, sino hacia compañeros: opinaban sobre la orientación sexual de compañeras y compañeros”. Esto la hacía “sentir espantoso”. “La violencia fue de diferentes formas”.

González dijo que “nadie puede decir que hicimos estas cosas”, porque “primero que nada, hay que ser caballeros”, aunque “podemos tener diferencias”.

La renuncia

Mendoza explicó que Más “no se adaptaba a nuestra forma de trabajar” y González dijo que “era muy buena, pero no ideal para este equipo”. “Teníamos que caminar las cárceles y la doctora no complació el trabajo del grupo. No se adaptó a la manera que tenemos de trabajar. No estaba acostumbrada, trabajó en cárceles, pero no está acostumbrada a esto y hay que andar por los diferentes lugares”. La ex STN dice que esto “no es verdad”. “Recorrimos todas las cárceles. Conozco el sistema. Trabajo hace 16 años”.

Mendoza explica que esto desembocó en que le solicitara a Larrañaga el cese. “Ella en paralelo solicitó renunciar, pero yo ya le había solicitado el cese. Después ella dijo que presentó su renuncia. Ella presentó su renuncia y yo el cese antes de que ella presentara su renuncia”.

González también afirma que fue Mendoza quien pidió el cese, “y ella también renunció”. “Es de caballeros aceptar la renuncia”. Señaló que “creían” que tenía que haber una “personalidad distinta que se adapte al director del INR”.

Esto hizo que Más hablara. “Renuncié en silencio, no me interesaba exponer todo lo que había vivido porque fue muy triste. No me encontraba en condiciones de hablar públicamente, pero me indignó que las autoridades mientan. Decir que me cesaron es mentir. Hay una resolución firmada por el presidente”. Dice que nunca le comunicaron que la iban a cesar. “Es una mentira. Me hicieron la vida imposible para que me fuera y por eso renuncié”. “Era inhumano para cualquier persona. Le dije a Mendoza que no podía seguir trabajando porque no me respetaban”.

La renuncia formal se la presentó a Luis Calabria, director general de Secretaría del Ministerio del Interior. “Aceptó la renuncia y tuvo empatía”. “Me pidió que le contara y le conté todo el maltrato y la violencia”, y que “no era respetada”. Dice que Calabria quedó “muy conmovido”. Calabria le informó que iba a comunicarle la situación a Larrañaga.

Al salir de esa reunión, recibió una llamada de González que la descolocó. Detalló la llamada, le dijo: “Me enteré de que renunciaste y quería desearte suerte. Nunca voy a hablar mal de ti y voy a decir que sos una excelente ciudadana y madre de familia. Usted va a encontrar trabajo porque es una excelente ciudadana”. Acerca de esto, Más dijo que “siempre fue un menosprecio”. González dijo: “Hablé con ella, le deseé lo mejor”.

“Mis compañeros me decían que denunciara toda la violencia que estaba sufriendo. No tuve fuerzas, tuve mucho miedo, fue el momento más angustiante que me tocó vivir. Irme de esa manera fue muy doloroso”, dijo Más. Y se quebró: “Por esto no quería salir a hablar, porque fue y es muy difícil hasta el día de hoy. Me indigna que mientan, porque no fue así como sucedieron las cosas. Yo les decía, además, que hacían las cosas de manera irregular”.

Dice que volvería a trabajar en las cárceles porque es “su pasión” y “su vocación”. “Fue para lo que me preparé toda la vida”. Pero dice que sólo lo haría de una manera “seria, respetando la normativa, profesional, digna”.

Finalmente Más sentenció: “Renuncié porque no quería ser cómplice de la forma desprolija e irregular de esta gestión. Vi cosas muy desprolijas, muy irregulares, cosas pegadas a la ilegalidad”.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: