La Historia de Casto Martinez Laguarda: «Un visionario que merece ser recordado»

El 13 de octubre, y en el marco de la 15° edición de la Feria Internacional de Promoción del Libro y la Lectura, los periodistas Jorge Gutiérrez Pérez y Ricardo Piñeyro presentan el libro Casto Martinez Laguarda, un maragato en París.

La actividad será a las 21.00 horas en el Espacio Cultural de San José y se trata de una investigación sobre el Estadio de San José y quién era Casto, es una obra que «merecía ser contada».

Lo que se busca es dar a conocer quien era Casto Martinez Laguarda, ya que hay un desconocimiento en el tema.

Compartimos el texto compartido por Ricardo Piñeyro:

El momento justo para reivindicar a Casto Martínez Laguarda
La figura de Casto Martínez Laguarda siempre se vio subestimada y opacada por los grandes medios de comunicación del país, pero a partir de una investigación profunda de los periodistas Jorge Gutiérrez Pérez y Ricardo Piñeyro se trata de reivindicar al dirigente maragato.
Hace pocos días la máxima autoridad del deporte en el país Sebastián Bauzá dijo en medios capitalinos que “hay que festejar la primera estrella, de 1924”, refiriendo a las Olimpiadas de Colombes. La idea del secretario nacional del Deporte es poder jugar un cuadrangular en Montevideo, en 2024, cuando se cumplan 100 años de la obtención de la medalla de oro en Francia. “Hemos hablado con el embajador de Francia y hay que organizar algún evento en el estadio Centenario con Francia (anfitrión de aquellos Juegos), Suiza (el rival al que Uruguay le ganó 3 a 0 la final) y Argentina o el último campeón de Qatar. Se puede hacer un cuadrangular y hay que marcarlo porque hay que mostrar que en 1924 Uruguay fue campeón de mundo”. Es sin dudas el momento justo para homenajear a aquellos héroes deportivos y algunos olvidados como Casto Martínez Laguarda. El dirigente, nacido en San José fue el presidente de aquella delegación que le cupo una actuación brillante en Colombes. La dimensión de Casto como dirigente de excepción están sostenidas en la investigación que llevan adelante los periodistas de San José. Desde sus comienzos en la Liga local, la confianza depositada de sus pares para ser el enviado uruguayo a Europa, la influencia en los campeones de 1924 – debidamente probada por Gutiérrez Pérez – con una importante cantidad de homenajes realizados después de su fallecimiento en San José y un reconocimiento eterno de los dirigentes de la época. De las OIimpiadas de 1924 – primera gran triunfo celeste a nivel mundial – existen mil informes periodísticos, notas de los más prestigiosos cronistas de la época pero siempre se observa una intención de minimizar la figura de Casto. Este dirigente – amigo de los jugadores – no sólo gestionó toda la gira en España que permitió jugar nueve encuentros previos a la cita olímpica, en ese momento los uruguayos comenzaron a ser conocidos y a deslumbrar al mundo con aquel fútbol revolucionario. En medio de una disputa interna poco entendible que no permitía a la Asociación Uruguaya de Fútbol competir en las Olimpiadas, Casto se reunió en París con Jules Rimet – por entonces presidente de FIFA – a los efectos de negociar la presencia celeste en el Viejo Mundo. Fue Casto además el dirigente de vanguardia que participó de los diferentes actos de homenaje en España y Francia de figuras de la historia relevantes para el Uruguay. Fue el mismo Casto quien hizo conocer el fútbol del Río de la Plata en Europa, según consignan medios argentinos de la época. Hay otros elementos que sostienen la figura de Casto como de enorme relevancia en lo que para muchos es el logro deportivo más importante de la historia para Uruguay.
La figura de Casto
Hace poco tiempo el investigador Atilio Garrido en el programa Competencia de Radio 41 no ahorró elogios al dirigente maragato Casto Martínez Laguarda, asegurando que “ocupa un lugar superior al de Narancio, porque es quien va con la delegación, es el hacedor de todo, porque cuando explota el lío acá que el Comité Olímpico no quiere inscribir a Uruguay, Casto Martínez Laguarda viaja desde España a París, se entrevista con Rimet (Jules), pero acá se disolvió el Comité Olímpico y el miembro COI inscribió a Uruguay y ahí pudo participar”. Para Garrido “Casto Martínez Laguarda tiene el privilegio de ser el segundo uruguayo en conocer a Rimet, porque Buero (Enrique) ya lo conocía antes”. Fue más allá y reveló que “por aquellos tiempos no habían directores técnicos, el cuadro lo hacían el capitán con un dirigente, y ahí estaba Casto”. Recuerda que “Atilio Narancio le habla a Casto Martínez Laguarda que era dirigente de fútbol, estaba vinculado a la AUF, estaba en Tribunales, era diputado y lo mandan en enero a España a gestionar con los cónsules de Uruguay y arma la gira previa”. Sostuvo que “fue una delegación muy restringida, con sólo dos delegados, hubo que viajar en el barco un mes y allí los entrenaba Mazzali que era un gran atleta, arquero y basquetbolista y así llegan a París”. El historiador definió la gesta del año 1924 como el campeonato más importante de Uruguay de la historia: “Estoy lanzando la idea de festejar el centenario de este campeonato, hay que hablar con Macron y proponerle hacerle un campeonato con los campeones. En Francia se hablaba maravillas de los uruguayos y los franceses empezaron a jugar como los uruguayos. Cuando termina el partido final Nazzasi dice ´vamos a dar una vuelta caminando´, atrás seguían los suizos y cuando pasaron por delante de los españoles que habían comprado dos o tres mil entradas les tiraban sombreros, y los uruguayos los devolvían a las tribunas. No nos conocía nadie”. Ahí también estaba Casto.

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